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lunes, 9 de mayo de 2011

LA QUEMAZÓN DEL PERRO. PARTE V LA RECONSTRUCCIÓN.

LA QUEMAZÓN DEL PERRO. Quinta parte. 
La reconstrucción.
de Mamerto Rosales, el Lunes, 09 de mayo de 2011 a las 2:30




El día 18 de abril de 1868 los señores Villada y Mercado lanzaron una convocatoria abierta a través del periódico “Siglo XIX” de la ciudad México, D.F. -que reprodujo y prosiguió “El Constitucionalista”, de Morelia, Michoacán- a efecto de recibir donativos en favor de los desamparados por el tristemente célebre incendio, que arrasó con las tres cuartas partes de la población, dejó en la ruina total a 187 familias y produjo la muerte de siete personas.

El pueblo de Purépero fue de los primeros en expresar su público pesar a los taretenses, por la desgracia de que habían sido objeto y se aprestó a enviar “algunos auxilios” . De acuerdo a la Ley de División Territorial del Estado, del 10 de abril del mismo año, las tenencias de Ziracuaretiro, San Ángel Zurumucapio y Tingambato, continuaban siendo parte de la municipalidad de Taretan. Se había desincorporado como tenencia del municipio, Urecho, toda vez que en 1855 se había erigido como municipalidad.

Para el 27 de abril ya se había reunido la cantidad de 121 pesos, proveniente, de manera principal, de los diputados del Congreso de la Unión, cuyos integrantes también eran Villada y Mercado, este ultimo, representante popular por el distrito de Uruapan, compuesto entonces por los municipios de Taretan, Paracho, Nahuatzen, Cherán y desde luego el municipio de Uruapan.

La cifra creció a 256 pesos entre otros diputados federales, para el 1° de mayo, mientras que lamentablemente la población de Pátzcuaro fue escasa en cuanto a su concurrencia a una función teatral y cuyos fondos serían destinados para los damnificados taretenses, en virtud de que solo se juntaron 40 pesos.

Con el tiempo, la miseria y el hambre se acentuaban entre los taretenses damnificados. La población solidaria que habitaba en la parte norte del poblado y que se salvó de las llamas, se multiplicaban para repartir auxilio, cobijo y alimento a los primeros. Las haciendas de la periferia hacían lo mismo. El Ayuntamiento de Morelia dispuso que una compañía de teatro denominada “Escobar” destinara sus entradas de manera filantrópica para aquella causa.





Al mismo tiempo, una de las primeras necesidades de los taretenses, lo constituyó la reconstrucción de la iglesia, palacio municipal y la cárcel, así como la conclusión de los arreglos del empedrado de la plaza, que habían quedado pausados a merced de dicho incendio.

El 12 de junio, don Ignacio Solórzano, exvecino de Taretan y ya entonces de Morelia, había recolectado la suma de 474 pesos entre conocidos suyos de esta ciudad, mientras que de manera paralela repartió otros 135 pesos entre un total de 28 familias arruinadas. De igual forma, de Los Reyes, canalizaron la suma de 24 pesos.

Para dar respuesta positiva a la propuesta de aquellos taretenses, el Gobierno del Estado, dispuso de la autorización del Congreso Estatal, para canalizar el diez por ciento de lo recaudado en la receptoría de rentas del municipio, en favor de los damnificados, según la publicación del periódico “El Constitucionalista” de fecha 10 de julio de 1868.

En fin, la solidaridad de los michoacanos, de los diputados del Congreso de la Unión, del gobierno estatal y de los propios hacendados de la región taretense, hizo posible la reconstrucción titánica del poblado. Por ejemplo en 1871, uno de los grandes protectores de Taretan, Don Feliciano Vidales González, el rico hacendado dueño de las haciendas de San Marcos, Tahuejo, El Sabino, La Parota, así como de la casona principal del pueblo, mandó edificar de su propio peculio, la barda perimetral del templo.

El día 8 de octubre de 1875, en siete años, los pobladores habían reconstruido totalmente la iglesia de San Ildefonso. Dicha fecha se encuentra inscrita en la parte superior del vitral ovalado de la fachada principal de la parroquia. De ahí que en octubre de 1975 se hayan celebrado en Taretan los primeros cien años de la reconstrucción del edificio religioso más importante de Taretan.

En tanto que el quiosco de la plaza se inauguró el 16 de septiembre de 1890.

Así sucesivamente, las casas del poblado estuvieron reedificadas, junto con el palacio municipal, tal como las conocemos en la actualidad. En un tiempo, a finales del siglo XIX, la calle donde comenzó aquel incendio llevó el nombre de “6 de abril de 1868”.

Sin embargo, para que los taretenses se congraciaran con Dios por aquella especie de “maldición” que a través del colosal incendio había caído sobre Taretan, sus pobladores comenzaron la edificación de un nuevo templo en el Barrio Alto, también como una forma de agradecer al Señor el hecho de que esa parte de la población quedó a salvo de las dantescas llamas en 1868. Así, la construcción de un nuevo y amplio recinto religioso comenzó por entonces en el transcurso de las últimas dos décadas del siglo XIX.

Por otra parte, de nuevo en pie la Iglesia de San Ildefonso, los libros bautismales y las imagenes religiosas ya a salvo, solo faltaba una representación de un nazareno, de tal suerte que solo algunos vecinos, que la habían hecho cargar sobre el lomo de un burro en aquellos momentos de alarma y de confusión, ya fuera por apagar el incendio o para poner a salvo las pertenencias religiosas del templo, ante la eventual rapiña de los fascinerosos que aprovecharon la presencia de las llamas, recordaban haber asustado al borrico con la imagen sobre su lomo y correr hacia las huertas y el cerro.



Se dice que, sobre todo los burros, son animalitos que reconocen en forma automática el ir y venir desde un punto a otro, de tal suerte, que entre tanta ida y venida, por el medio de los caminos de herradura, veredas o brechas, el animal reconoció seguramente el antiguo camino hacia Pátzcuaro, hasta donde llegó con todo y escultura del nazareno taretense, cargado sobre su lomo.

La tradición oral patzcuarense también cita que después del colosal incendio taretense, a las puertas de la iglesia agustiniana de aquella ciudad lacustre, llegó un burro cargando sobre su lomo una imagen de un nazareno, por lo que ésta fue colocada en un altar, primero en la iglesia de los agustinos y finalmente dispuesta en la iglesia de los juaninos o de San Juan de Dios, en la misma ciudad (ahora ubicada a un costado del hospital civil).

Otra versión patzcuarense, revela que la imagen del nazareno iba cargada en una mula para Taretan, pero que el animal se adentró con ella en el convento de los agustinos de dicha ciudad. Al cargar de nuevo a la mula, esta, una y otra vez, se introducía en el reconto religioso, por lo que los frailes determinaron dejar finalmente la representación del Jesús Nazareno en dicho templo y pasó después a formar parte de los altares del la iglesia de su ubicación actual de San Juan de Dios.

A la imagen de Jesús Nazareno, se le dio el nombre de “El Señor de Taretan” para distinguirla de las demás y, desde entonces en toda la región lacustre michoacana, se ha extendido una natural devoción a la imagen religiosa, en cuya túnica se miran colgadas, solicitudes y agradecimientos de favores recibidos por Dios, bajo la intercesión de la escultura de madera.

CONTINUARÁ...

Fabio Alejandro Rosales Coria.

domingo, 8 de mayo de 2011

Victor Silva en Michoacán visita a sus amigos del PRI

Víctor Silva en Acuitzio del Canje.

SUMARIO: En la histórica población de Acuitzio del Canje, un grupo de priístas, y amigos de Víctor Silva,  se reunieron con él un pasado domingo, encabezados varios ex presidentes municipales, entre ellos Guadalupe López Díaz, Ismael Vargas Téllez, Sergio Castrejón Ponce, Heliodoro Vargas Téllez, además de empresarios y pequeños propietarios  como Ignacio Vázquez, Olga Hurtado, Eugenio Villalobos, García Carlos Vargas Huacuz, Carlos Huacuz, Gaudencio Arreola, Edgardo Calvillo López, el líder del Frente Juvenil del municipio,  Edgardo Carrillo López, cuadros  y militantes  distinguidos priístas de la región  y  revisaron el trabajo priísta para reforzar la unidad entorno del partido en el municipio y en la región y decidieron constituir la Asociación de Ex Presidentes Municipales de Acuitzio del Canje.

+             Hay suficientes elementos para que construir la UNIDAD   en torno al PRI, porque lo que importa en estos momentos son los intereses del partido.
+             Es cierto, el pasado nos condiciona, pero no vayamos a él para confrontarnos. Aprendamos de él para construir la unidad en torno del partido e ir unidos todos. Todos cabemos en el PRI.
+             Requerimos un PRI fuerte para darle fuerza, peso y competitividad políticos y todo eso lo lograremos con la unidad en torno del PRI.



“Ha llegado el momento  en que todos los priístas debamos caminar juntos, unidos, en armonía, ni malos entendidos,  en torno al partido,  para salir adelante ante el evidente retraso que muestra  la entidad. Ha llegado la hora de aceptar el reto y el  compromiso de que los ciudadanos, por nuestra unidad, nos están concediendo la oportunidad de creer en nosotros, de entregarnos su confianza y su credibilidad y con ellas, ser competitivos y tener la seguridad de ganar las futuras confrontaciones políticas”, afirmó Víctor Silva ante  amigos y militantes priístas  de Acuitzio del Canje.


“Hay suficientes elementos para construir la unidad en torno al PRI, porque lo que interesa en estos momentos es la unidad, el reagrupamiento alrededor del PRI y esa cohesión nos dará  dureza, fuerza y compactación, porque  a todos nos importan más los supremos  intereses del partido, que los intereses  individuales y así, reagrupados, compactados recuperaremos la esperanza que se ha perdido”,   expresó Víctor Silva ante el grupo de militantes y amigos suyos.



“El pasado condiciona, pero NO DEBEMOS  acudir a él para confrontarnos. Debemos pasar a otro capítulo, pero aprender de ese pasado: divididos, nos pueden vencer  todos. Ahora, con la lección duramente aprendida aportemos nuestro  trabajo partidario para forjar eslabón por eslabón nuestra  unidad; construirla  ladrillo por ladrillo; soldarla  acero por acero y démosle tal fortaleza al PRI  que sea inexpugnable y con confianza podamos  enfrentar los retos políticos del mañana”, señaló Víctor Silva ante los militantes de Acuitzio.


“Con la unidad y armonía y sin malos entendidos  de todos los priístas en torno a los superiores intereses del PRI y con propuestas claras surgidas de la sociedad, ella nos depositará su confianza y así, conjuntamente,  sociedad y PRI, tendremos condiciones para conseguir el cambio que el estado necesita”, dijo Víctor Silva ante amigos y militantes priístas de Acuitzio del Canje.

ATIENDE EL IMSS EMERGENCIAS OBSTÉTRICAS EN ZONAS RURALES..

EL IMSS IMPULSARÁ LA ATENCIÓN DE EMERGENCIAS OBSTÉTRICAS A TRAVÉS DE LA CONSTRUCCIÓN DE CENTROS DE ATENCIÓN RURAL OBSTÉTRICAS.


El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) construirá tres Centros de Atención Rural Obstétrica (CARO), adjuntos a sus respectivas Unidades Médicas Rurales (UMR), con el objeto de atender a mujeres embarazadas del área rural, con complicaciones durante embarazo y parto.

En la comunidad de Pueblo viejo, del municipio de La Huacana, en el pleno corazón de la tierra caliente michoacana, el Delegado Regional del IMSS en Michoacán, Julio César González Jiménez, aseguró que el gobierno federal y la dirección general del IMSS, impulsan la nula o disminución de la muerte materna y neonatal, a través de la atención oportuna del embarazo en las zonas marginadas del país.

Bajo la sombra de diversos árboles que resguardaban del intenso calor, característico de la zona árida terracalenteña, a decenas de mujeres de las comunidades de Pueblo viejo, Cuimbo, Manga de Cuimbo, San Pedro y San Pablo, se dio a conocer que la construcción de los tres CARO iniciarán el mes entrante y concluirán a finales del año, como instalaciones adjuntas a las UMR de Crecencio Morales, del municipio de Zitácuaro; en una comunidad del municipio de Uruapan, por definirse y en Pueblo Viejo, de la demarcación de La Huacana.




Los tres CARO tendrán una inversión de seis millones de pesos y consisten en instalaciones específicas para atender las complicaciones obstétricas de las mujeres del universo del IMSS Oportunidades en la entidad.

El director de la UMR, Francisco Javier Cornejo Rincón, explicó a las mujeres reunidas, que las principales complicaciones obstétricas son derivadas de la preeclampsia y eclampsia, es decir, enfermedades relacionadas con los problemas de hipertensión arterial durante el embarazo, que pueden ocasionar, incluso, el fallecimiento del producto y/o de la madre, por lo que con la edificación de dichos centros, se busca además abatir los índices de mortalidad materna e infantil.

Significará brindar en unidades médicas rurales, de primer nivel de atención médica, un servicio novedoso de segundo nivel o de especialidad, en beneficio de las mujeres embarazadas, bajo la intervención de un médico especialista en urgencias obstétricas.



De los 18 estados del país que cuentan con el Programa Federal de IMSS Oportunidades, Michoacán se ubicará como uno de los pocos que tendrán estos centros en beneficio de las pacientes rurales con este tipo de emergencias.Por su parte, Esteban Aguilar Palafox, adscrito a la jefatura de construcción y planeación inmobiliaria delegacional, dos de los CARO estarán asentados en zonas estratégicas que atenderán sus respectivas regiones indígenas -Crecencio Morales, la región otomí y el de Uruapan atenderá la zona purépecha- mientras que el correspondiente a Pueblo Viejo hará lo propio en la región de la tierra caliente michoacana, en virtud de que hasta estos centros llegarán las emergencias de las unidades médicas de sus respectivas zonas.

Los centros señalados estarán equipados con instrumental, equipo y medicamentos específicos.

Los CARO contienen: sala de espera, sanitario, control de enfermería, farmacia, recuperación y observación, sala de expulsiones, sanitario de pacientes, residencia médica y patio de servicio.

martes, 3 de mayo de 2011

Victor Silva en Zirahuén

VÍCTOR SILVA CON AMIGOS  PRIÍSTAS  DE ZIRAHUÉN EVALÚAN EL TRABAJO TERRITORIAL.




SUMARIO: En encuentro de amigos priístas del municipio de Salvador Escalante, particularmente de la tenencia de Zirahuén, en el que estuvieron líderes regionales como Javier Cornejo, Carlos Campos, Martín Castillejos, Salvador Huanosta, Jorge Miranda, Luis Martínez, Jesús Alcáuter Rubén González,  Juan Rosales, Felipe Tzintzún, David Cornejo,  Jorge Miranda, bastantes  mujeres priístas, además de ex líderes de la CNC, ex jefes de tenencia y ex presidentes de comités municipales, así como presidentes de seccionales y militantes priístas de la región, con Víctor Silva, Presidente de la Asociación de ex Presidentes del Comité Directivo Estatal del PRI intercambiaron impresiones sobre el trabajo realizado en torno al partido revolucionario institucional y se definieron acciones para el futuro inmediato, con el objetivo de  hacer más sólida la unidad en torno al PRI en el municipio, y particularmente en la región de Zirahuén.




+       NECESITAMOS LA UNIDAD, SI QUEREMOS AVANZAR HACIA  ALGO  MÁS LEJOS.
+       LO QUE DEBEMOS HACER LOS PRIÍSTAS ES PARTICIPAR CON MÁS INTENSIDAD EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA UNIDAD EN TORNO AL PARTIDO. CONDICIÓN INDISPENSABLE PARA LLEGAR  A DONDE QUEREMOS.
+       DEBEMOS ACERCARNOS A LA GENTE Y MOTIVAR SU PARTICIPACIÓN: VÍCTOR SILVA.

“No   debemos   estar   satisfechos   totalmente   del  trabajo  partidista   que   realizamos   para conseguir  la unidad en torno al partido. Necesitamos la unidad si queremos avanzar hacia algo más lejos y  todavía más allá. Antes que los interese personales  o de grupo  están los del partido revolucionario institucional.

En el PRI hay espacios para todos”,  propuso Víctor Silva  a sus amigos priístas de Zirahuén y Salvador Escalante.

“Los comités seccionales son los eslabones de nuestra cadena  de militantes: Su fortaleza nos indicará la solidez de la militancia y enlazando  eslabón con  eslabón  tendremos una cadena muy dura, fuerte, sólida y unida que nos dará una fortaleza, una compactación  superior, muy necesaria para enfrentar con confianza los retos políticos de mañana; por eso estamos obligados a revisarlos, orientarlos para entusiasmarlos y  emocionarlos en las tareas del partido revolucionario institucional”, recomendó Víctor Silva  a sus amigos de Zirahuén.

“Los priístas  debemos  acercarnos  a  la  gente, interesarnos en sus necesidades para motivarla,  buscando su participación  en  las  acciones partidarias, pues su participación social nos enlazará fuertemente  con  la  sociedad  y   ella,  nuevamente,  confiará   en   nosotros.  


Esa  alianza  con la sociedad es el elemento activo que la   unidad partidaria necesita para enfrentar  con  seguridad los  retos  políticos del futuro”. Afirmó Víctor Silva ante amigos y compañeros militantes priístas.

“Debemos construir, consolidar  y vigorizar día con día la unidad de todos los priístas en torno a los intereses del partido, con la unidad como divisa, el PRI tendrá un liderazgo imbatible con los cuales podrá avanzar hacia algo más lejos, hasta donde quiera la sociedad”, señaló Víctor Silva.

lunes, 2 de mayo de 2011

LA QUEMAZON DEL PERRO IV PARTE.

LA QUEMAZÓN DEL PERRO. IV PARTE.
Cuarta parte. El día siguiente.


de Mamerto Rosales, el Lunes, 02 de mayo de 2011 a las 0:54



Al día siguiente del fatídico incendio, no quedaban más que escombros de lo que había sido aquel floreciente y rico poblado. Una densa cantidad de humo se advertía, como envolviendo aún a aquel poblado, producto del incendio del día anterior. A la vista incrédula, casi perdida, llorosa e impotente de sus moradores, se miraban: bardas semidestruidas y otras apuntaladas -a punto de caer- con los propios escombros; vigas de madera humeantes o sosteniendo en sus puntas, alguna flamita que se resistía a apagarse; animales domésticos carbonizados, que eran devorados ya, por algunas aves de rapiña; de las camas viejas de latón, no quedaban sino los metales retorcidos por el calor; vasos y platos viejos de peltre, todos deformados; las hojas semichamuscadas de los árboles en los traspatios; cántaros y enseres dométicos de barro, hechos añicos; trasteros de madera, petates, aperos de labranza y colchones, habían quedado convertidos en ceniza en su mayor parte; las chimineas casi cubiertas y destruidas por la viguería caída encima, con sus comales retorcidos; en la calle, pedacería de teja y de madera carbonizada; encima de las bardas aún humentantes, se advertían algunas gallinas que habían logrado sobrevivir; pedazos de ropa raída sobresalía de entre los escombros,... en fin era un cuadro desolador.

En la plaza: los libros de la iglesia, apilados en la parte central a falta de quiosco, al igual que una parte del archivo municipal, en virtud de que logró salvarse algo del incendio; diversos objetos y enseres de los comercios; algunas cobijas y petates, baúles y pequeñas petacas, ropa, sillas de tule y de madera, libros de contabilidad de ciertos comercios y de diversas haciendas, algunos caballos -moviéndose aún inquietos- amarrados de los árboles; la pileta vacía y uno que otro gato y gallina, deambulando o brincoteando entre los objetos.

Ante este cuadro de lamentación y de desolación, la gente llegaba a sus moradas, procedente de las haciendas vecinas circundantes, para proceder al rescate de alguna que otra pertenencia u objeto de valor que hubiese quedado a salvo del elemento voraz. Sobretodo se habían refugiado en la hacienda de Taretan (hoy ingenio azucarero), La Purísima o Acúmbaro, pero en mayor medida en las casas que quedaron en pie, en la parte norte del poblado, en virtud de que el fuego respetó desde una cuadra arriba del barrio de la horqueta, hacia el barrio alto.

Así, poco a poco como resistiéndose a admitir lo ocurrido, los hombres empezaban, casi al mediodía, a remover los escombros de sus moradas, en busca de lograr algún objeto de valor o rescatable de su propiedad. Las mujeres lamentaban la muerte de algún ser querido o bien la pérdida de sus hogares, mientras que la autoridad local se aprestaba a entablar comunicación escrita con sus similares estatales a fin de solicitar ayuda.

De aquellos sacrílegos que un día antes habían “bautizado” al perro en la iglesia de San Ildefonso, la autoridad ni la gente pudieron dar con su paredero, es más, ni supieron dar razón acerca de la identidad de los mismos, pues tenían facha de ni ser originarios del poblado, puesto que a fuerza de verlos, los taretenses hubieran reconocido en ellos, a alguien de la misma población. Tampoco supieron de perro bautizado, como su este animal, junto con su impartidores del sacramento eclasiástico, se los uibiera tragado el mismo infierno convertido en llamas, el mismo que arrasó con aquel próspero poblado.

Ese mismo día, sabedores de que las desgracias se lloran unos cuantos días pero no toda la vida, de la flaqueza sacaron fuerzas los taretenses para seguir adelante y cual ave fénix, literalmente se volvieron a levantar de las cenizas.


Como que ya habían experimentado lo que es volver a levantar todo un poblado, merced a que durante el siglo XVII se habían cambiado al actual sitio, procedentes de asentamientos ubicados más hacia el sur, en virtud de que en estos lugares existían abundantes animales ponzoñosos que provocaban la muerte de los antiguos pobladores.

Entonces, los trabajos de remover los escombros empezaron en cada una de las casas, edificadas unas de adobe y otras de madera; por mientras las haciendas más próximas y las moradas ubicadas al norte del poblado sirvieron de cobijo temporal a las familias damnificadas; las calles fueron el centro de recepción de los desechos dejados por el fuego y poco a poco, en carretas tiradas por animales, a lomo de bestia, carretillas, de aquellas de ruedas metálicas y sobre el hombro, fueron despejándose paulatinamente.

Los libros de bautizo y del registro civil, aligual que ornamentos e imágenes y esculturas religiosas, fueron resguardadas en la hacienda vecina de San Ildefonso Taretan (hoy ingenio azucarero), en cuya capilla pudo continuarse con los oficios de la Santa Misa y la impartición de los diversos sacramentos.

Pero, solo hacía falta una escultura religiosa, la correspondiente a una imagen de un nazareno llevando una cruz sobre su hombro izquierdo. Al haberse colocado sobre el lomo de un borrico, al momento de aquella tribulación en que puso a la población, por un lado el incendio y por el otro la caterva de malhechores que buscaban la rapiña, seguramente el animal huyo hacia el cerro y con todo e imagen andará por ahí perdida, de tal modo que no le quedó a la población, más que esperar a que hiciese de nuevo su aparición.

Al mismo tiempo inició un recuento de las familias damnificadas, en el entendido que cada uno de los párrafos conteniendo sus nombres, corresponden a una manzana:

“Agustín Garibay, Ignacia Pila, Juan Calderón, Fernando Carrillo, Agustina Sánchez, Ramón N, Petronila N, Navor Chávez, Cayetano Macías y José María Franco.

Guadalupe N, Francisca Alvarez, Francisco Huerta, José María Estrada, Blas Huerta, Jacoba N, José María López de Nava, Francisco Vaca, Gregorio Melendez, Juan Trejo, Antonia N y seis familias desconocidas.

Lucas Ortiz, Francisco Patiño, Antonio Cerda, Marcos Méndez, Luciano Mendez, Agustina Velez, María Velez, Francisco Rincón, Rosendo Cázarez, Refugio Cázarez, Merced Borjas, Ignacio Arroyo, Francisco Arreaga, Juan Valadéz, Sebastiana Moreno, dos familias desconocidas, Fermina Reyes, Juan Reyes, Rafael Andrade, Francisca Valdovinos, Antonio Hernández, Guadalupe Ambriz, Francisco González, Faustino Vargas, Francisco Madrigal, Antonia Ambriz, Pedro Estrada, José María Flores, Modesto García, Rosalía García, Rafaela Vaca, Zenon Olmos, la cárcel y Refugio Huerta.

Mesón del Refugio, José Julián Poo, Juan Talavera, Agustín Almanza, cinco familias desconocidas, Pedro Murguía, Luisa Pila, Jospe María Bustamante, María N, Vicente Rodríguez, Vicente Salguero, Vicente Garduño, Anastasia Márquez, Jesús Girón, Ricarda González, Vicente Magaña, Benito Cerda, una familia desconocida, Rosario N, Mariano Aguilera, Mariano Munguía.

Trinidad Mares, Luis Solchaga, dos familias desconocidas, Nicolasa Palomares, Isabel Dueñas, Pedro Medina, Faustino García, Albino Mata, Nabor Linares, Juan Linares, Prudencio Rincón, Matiana Linares, Pedro N. Pedro Manríquez, María Rincón, Francisca Velázquez, cuatro familias dosconocidas y Nemesio N.


Víctor Martínez, Rosario Lemus,José María Martínez, Guadalupe Castañeda, Martín Torres, seis familias desconocidas, Rafael León, Antonio Nambo, tres familias desconocidas, José María Reinoso, Pedro Reinoso, tres familias desconocidas, José María Rios, Francisco Custodio, tres familias desconociddas, Miguel Lemus, Julián N, Ramona Martínez, cuatro familias desconocidas.

Eugenio Castro, Crescencio Vázquez, Félix Zapién, Martina Tapia.

Antonio Cornejo, tres familias desconocidas, Pedro Ambriz, cuatro familias desconocidas,, Domingo Díaz, José María Santacruz, Miguel Arceo, Calixto Moreno y cuatro familias desconocidas.

José María Bedolla, María Huerta, dos familias desconocidas, Mariano Torres, cuatro familias desconocidas y Gregorio Alvarez.

Nicanor Tapia, Francisco Angel, siete familias desconocidas.

Benedicto N, Tomas González, Francisco Betancourt, Vicente Jiménez, Agapito Garibay, Vicente Gaona, Cristóbal Rios, Pablo Dueñas, Dolores García, Viuda de Fulgencio Jiménez y otra familia desconocida.” <span>(Periódico El Constitucionalista. 13 de abril de 1868).


Posteriormente los taretenses se dirigieron así a la H. Legislatura del Estado:

“Un lamentable acontecimiento de que ha sido víctima la población de Taretan, nos obliga a los que suscribimos, como vecinos de dicho lugar, a dirijir a ese venerable cuerpo nuestra respetuosa esposición sobre los deplorables sucesos acaecidos en este lugar, para implorar su amparo y protección, en los momentos más solemnes porque atravesamos.

Una fatalidad ó efecto imprevisto, produjo el día seis del actual, a la una del mediodía, un incendio que dio principio sobre los tejados de una casa a espaldas del palacio municipal y en la propia manzana. Todos los esfuerzos de las autoridades y vecinos que allí se reunieron al toque de la alarma para remediar el mal, se estrellaron contra la fuerza impetuosa del fuego, que en menos de quince minutos había comunicádose con rapidéz en la mayor parte de la manzana transmitiéndose en las inmediatas con una velocidad horrorosa y devorándolo todo en instantes, sin siquiera dar tiempo a las familias para salvarse, pues todavía en estos momentos se exhuman de entre los escombros los cadáveres de los niños que perecieron víctimas del fuego.

En circunstancias tan apremiantes, y cuando los moradores de este infortunado pueblo, no tenían tiempo ni siquiera pára salvar a su familias. ¿Cómo habrían podido tenerlo para ocuparse de libertar sus intereses?. Era imposible, y todo, todo, ha quedado a merced del elemento devorador que lo ha convertido todo en cenizas, pues a las dos horas del acontecimiento, las llamas abrazaban las tres cuartas partes de la población.

En momentos angustiados y cuando el peligro era inminente en tanto grado que nadie concebía ni la más remota esperanza de que alguna casa fuera respetada por el elemento destructor, se arrojaba al centro de la plaza principal todas las mercancías de las casas de comercio y algunos otros efectos que las familias creían poner a salvo, ejerciéndose en este momento por la multitud acomedida, la rapiña más inaudita, que estimuló a los malvados paqra agavillarse, cuando se pretendía poner a salvo a la población reconcentrada en el punto no incendiado.

Estos fueron los momentos más solemnes para Taretan, pues los ancianos, mujeres y los niños corrían despavoridos por las calles, encontrando por una parte el enemigo formidable del fuego y por la otra los amagos de una plebe insolentada que se aprovechaba de la desgracia para perpetrar un crímen; pero la Providencia quiso que en esos momentos llegara la fuerza de seguridad pública de la municipalidad, que el día anterior había salido para Pátzcuaro y ya pudo organizarse la defensa y a la vez atender el fuego para salvar la pequeña parte que ha quedado de la población, pues en efecto, al amanecer del día siguiente, sus estragos fueron menos deplorables.

Tan funesto cuanto lamentable acontecimiento, ¿que otra cosa pudo haber producido sino miseria y más miseria? Por todas partes no se lamenta mas que la desgracia, y las familias vagan sin tener un hogar donde refugiarse y lo que es mas, ni un pedazo de pan con que alimentar a sus hijos, ni un arapo con que cubrir la desnudez en que han quedado. Las huertas y las pocas cosas que se salvaron sirven de refugio a esa multitud de desgraciados que gimen la miseria mas espantosa. Algunos vecinos a los que quedó algo, como que por razón de tener sus intereses en el campo, no sufrieron nada son los que por ahora imparten pequeños auxilios a esa multitud de familias arruinadas, pero esto es insuficiente porque sus necesidades son mayores.

Nosotros confiamos en la filantropía de nuestros conciudadanos promoverá espontáneamente los medios para remediar a tanto desgraciado, pero entretanto queremos procurar cuanto antes el que creemos eficaz y más oportuno, que es, conmover en animo de la representación del Estado, para que por su acuerdo se procure algún alivio a la desgracia.

Concluimos pues, impetrando a ese H. Cuerpo, se sirva facultar al Ejecutivo para que por el término de cinco años destine las rentas que se recauden en la receptoría de este lugar para auxiliar a esa multitud de familias arruinadas, quedando en todo ese tiempo a cargo de la corporación municipal o de una junta que al efecto se nombre, toda la recaudación de esos fondos, en los términos que hoy se colectan, cuanto la distribución de ellos entre las personas a quien se destinen, sin que por motivo alguno puedan distraerse de su objeto.

Si tal gracia alcanzamos de ese venerable cuerpo, con dispensa de todo trámite por ser apremiante la resolución, la humanidad recibirá el tributo más laudable, y nosotros veremos ejercido el más elevado acto de gracia y justicia por nuestro gobierno, a quien por tan respetable conducto tributamos profunda obediencia y respeto.”(Periódico El Constitucionalista. 17 de abril de 1868).


CONTINUARÁ

Fabio Alejandro Rosales Coria.

sábado, 23 de abril de 2011

ALCALDE DE JIQUILPAN, NO TIENE PALABRA DE HONOR: JIQUILPENSES

TRUENAN HABITANTES DE JIQUILPAN CONTRA SU ALCALDE FRANCISCO MORA CIPRES. LO ACUSAN DE FALTAR A SU PALABRA DE NO DERRIBAR ÁRBOLES.


Pese a que hace algunos meses Francisco Mora Ciprés, Presidente Municipal de Jiquilpan, Mich., se comprometió a no derribar un solo árbol del jardín “Colón” y del Parque “Zaragoza”, ahora ha sido señalado de falaz, mentiroso y es acusado por un importante número de habitantes de la localidad de faltar a su palabra de no derribar árboles de los mencionados sitios.

María Elena Valencia, vecina del primer cuadro de la ciudad dijo que “Por la noche, como delincuentes o ladrones, una cuadrilla de trabajadores del Ayuntamiento, armados con machetes y sierras eléctricas derribaron 2 dos árboles centenarios que no le estorbaban a nadie, sino que formaban parte del paisaje del Jardín Colón, uno de la variedad “Laurel de la India” y una Palmera datilera, de las que ya no existen, que se han extinguido en casi toda la entidad, mientras que otro Laurel de la india fue derribado en el “Jardín Zaragoza” y otro de la variedad “Ficus Benjamín” con el pretexto de que ya estaban secos”.



Inclusive el ruido fue tan molesto que la noche-madrugada del 19 de los corrientes los mismos huéspedes del “Hotel Plaza Tarasca” se quejaron del ruido ante la administración, el que reconocen que no duró mucho porque lo que hicieron fue cortar las ramas grandes primero y luego en la parte más baja, casi en la raíz cortaron el tronco y volvieron a cubrir con la misma tierra las raíces del extinto árbol.

Don Jorge Romero Farías, principal defensor de éstos centenarios árboles, algunos sembrados por el general “Lázaro Cárdenas del Río” no ocultó la molestia de la evidente falta de su “Palabra de Honor” del alcalde Mora Ciprés y dio indicaciones para que se consiguiera un espacio en el televisión por cable local para “Manifestar nuestra inconformidad y pidió que se imprimieran algunas fotografías de este ecocidio”


En las redes sociales, miles de mensajes han circulado con frases que van desde la molestia por estas acciones que acusan al alcalde de “enemigo de la naturaleza” hasta otros que dicen que ese tipo quiere hacer su voluntad aún a costa de los cambios del clima.



INCONGRUENCIAS.

Otro aspecto que se le ha criticado al Presidente Mora Ciprés es el que su diseñador o asesor en materia de plantas, mandó colgar macetas en diversos puntos del jardín Colón que nadie sabe ¿cómo se van a regar y quién lo hará?, pero lo cierto es que varias de esas macetas colgantes ya sus plantas de ornato están muertas.




FUENTES “MUDAS”

Los propios Jiquilpenses se han quejado que en la ciudad, en el primer cuadro, existen tres hermosas fuentes no tienen agua, no cumplen su labor de propiciar paz y tranquilidad emocional a quienes van a sentarse en las bancas del jardín y del Parque Zaragoza, “No hay agua, están sucias, están rotas algunas partes de cantera y una de ellas, la de “El Zalate” muestra 4 cuatro llaves de las que no sale ni agua, aparte de que la fuente no tiene agua, lo me parece una payasada dijo Pedro Ramos Rivas, trabajador del Mercado local.

“¿Y así quiere Francisco Mora Ciprés llegar a un cargo de elección popular?, creo que por esta vez los jóvenes seremos los que nos hagamos responsables de impedir que políticos como éstos ocupen cargos que no se merecen y que no son competentes para ello y menos aún que falten a sus principios y a su palabra de no destruir el medio ambiente, si ya estamos padeciendo el cambio climático yo no entiendo cómo es posible de que sea profesor, ¿qué enseña, en dónde trabajó y quiénes fueron sus alumnos?, eso es no estar bien y de la cabeza menos?” apunto Lydia-Estudiante del Tecnológico de Jiquilpan.




JC.